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El valor de la memoria: escribir para no desaparecer

  • Foto del escritor: alejandro bec
    alejandro bec
  • 11 mar
  • 2 min de lectura

Por Morella Fernández


El valor de la memoria: escribir para no desaparecer

Hay un momento en la vida en el que comprendemos que el verdadero patrimonio del ser humano no son sus bienes, ni siquiera sus títulos, sino su memoria.

La memoria es el puente invisible entre lo que fuimos y lo que otros podrán aprender de nosotros cuando ya no estemos.

He vivido muchos años. He visto gobiernos cambiar, ideas transformarse, generaciones nacer y crecer. He trabajado en el servicio público, en el derecho, en el periodismo y en la observación silenciosa de la sociedad. Pero si algo he comprendido es esto:

El conocimiento que no se comparte, se pierde.

Por eso escribo.

No por vanidad , No por reconocimiento, Sino por responsabilidad.


Escribir como acto de legado

Cada libro que una persona escribe es una conversación con el futuro.

Es una forma de decir:

"Esto aprendí.""Esto viví.""Esto podría ayudarte."

Cuando decidí retomar la escritura, no lo hice para demostrar nada, sino para cumplir una deuda conmigo misma: la deuda de dejar constancia de lo que la vida me enseñó.

Porque la experiencia que no se escribe, muere con quien la vivió.

La cultura como refugio del espíritu

Leer y escribir han sido siempre mis refugios.

Los libros nos enseñan algo extraordinario:

Podemos vivir muchas vidas sin dejar la nuestra.

Podemos conversar con pensadores de hace siglos.Podemos entender errores históricos.Podemos comprender la naturaleza humana.

Una persona culta no es la que sabe mucho.

Es la que nunca deja de aprender.

La verdadera riqueza de una vida larga

A mis 85 años puedo decir algo con absoluta certeza:

La verdadera riqueza no está en lo que acumulamos.

Está en: Las personas que formamos.Las ideas que sembramos.Los valores que dejamos.

Mis hijos, mis nietos y mis bisnietos representan para mí la continuación de esa historia invisible que todos estamos escribiendo con nuestras decisiones.

Si mis palabras algún día pueden servirles de guía, entonces mi esfuerzo habrá valido la pena.

Por qué sigo escribiendo

Escribo porque creo en el pensamiento.Escribo porque creo en la educación.Escribo porque creo en la dignidad humana.Escribo porque todavía tengo algo que decir.

Pero sobre todo: Escribo porque todavía tengo algo que agradecer.

La vida ha sido exigente, pero generosa.

Y la mejor manera de honrarla es dejando algo útil para quienes vienen detrás.

Una reflexión final

Si usted tiene conocimiento…Compártelo.

Si usted tiene experiencia…Escríbala.

Si usted tiene una historia…Cuéntala.

Porque el mundo necesita más memoria y menos olvido.

Y cada libro es una luz encendida contra el paso del tiempo.

Morella Fernández Abogada – Escritora – Periodista

 
 
 

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